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Bogotá
Santa Fe de Bogotá, como es llamada oficialmente, es una ciudad de contrastes. Aquí encontrarás modernos centros comerciales junto con mercados al aire libre, edificios de gran altura e improvisadas chabolas, así como futurista torres de cristal e iglesias coloniales.
Una vez considerada un lugar para evitar, ha limpiado su reputación y se está convirtiendo rápidamente en una destacada metrópoli de América Latina, donde mejoras en la seguridad, la infraestructura y una campaña de limpieza la han ayudado a erigir un nuevo rostro.
Fundada en 1538 por los conquistadores españoles, se encuentra en la base de una cadena de montañas que incluye los picos de Monserrate y Guadalupe, a más de 2500 metros sobre el nivel del mar, por lo que debes tomarte las cosas con calma durante un día o dos para adaptarte a la altitud.
Elegantes iglesias, excelentes museos, eventos culturales, parques, lugares de ocio y una pujante vida nocturna te mantendrán ocupado durante varios días en este centro geográfico, político y financiero de Colombia, que además es un excelente punto de partida para explorar el resto del país.
En nuestra visita elegimos el Grand House, un moderno hotel a cinco minutos de una zona de tiendas y restaurantes. Además de las amplias y cómodas habitaciones debo destacar la excelente atención de su personal, que se esmeró por hacer agradable nuestra estadía.
La mayoría de los lugares de interés turístico se encuentran en el histórico barrio de La Candelaria. Grandes aleros y balcones coloniales están organizados en torno a la Plaza Bolívar, la principal plaza y sede de gobierno.
Alrededor de la plaza se encuentran de los edificios neoclásicos de la administración de los gobiernos federales y locales, la Catedral Primada y el imponente Palacio de Justicia.
La Catedral Primada es un edificio monumental ubicado en el lugar donde se celebro la primera misa después de la fundación de Bogotá en 1538, cuando la iglesia original sólo era <zuna pequeña capilla.
Asegúrate de caminar alrededor de la Plaza del Chorro de Quevedo, donde la ciudad fue fundada, para obtener un verdadero sentimiento de la época colonial.
El mejor museo es sin duda el Museo del Oro, ubicado en un moderno edificio frente a la Plaza de Santander. Este museo contiene más de 34.000 piezas de oro de todas las grandes culturas prehispánicas de Colombia, transformándose así en el más importante museo de oro del mundo.
También visitamos el Museo de Arte Colonial, con pinturas, esculturas y otros artefactos de la época de la conquista, el Museo del 20 de Julio y el Museo Botero, una exhibición de la colección privada de Fernando Botero, el famoso pintor colombiano, junto con obras de Renoir, Matisse, Picasso y Dalí.
Otros lugares de interés turístico son la Iglesia de San Francisco, con una increíble ornamentación barroca en su interior, la casa de Simón Bolívar en el Palacio de San Carlos, su villa “Quinta de Bolívar” y la Iglesia La Tercera, con fantásticas tallas de cedro y nogal.
Aparta un día para visitar las minas de sal de Zipaquira. Las minas fueron abiertas hace siglos por los indios chibchas, y aún hoy están en funcionamiento. Allí podrás admirar la Catedral de Sal, tallada directamente en las paredes de la mina.
A la hora de comer te recomiendo el restaurante La Pola, un gran lugar para probar algunas de las especialidades de Bogotá, como el ajiaco (sopa con pollo, elote y tres variedades de patata, que se sirve con nata y alcaparras) y el sabanero (puchero).
Si estás buscando una vibrante vida nocturna, prueba la Zona Rosa, un rico barrio de la calle 82 entre carreras 11 y 15, con muchos restaurantes, bares, discotecas y casinos. Es bastante seguro, pero si prefieres puedes ir en taxi.
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